P2 2000

P2

2000

INTENSIDAD SIN LÍMITES

La singularidad de las añadas de Dom Pérignon reside en su evolución, ya que no se produce de forma lineal ni constante, sino en una sucesión de ventanas de expresión. Estos momentos privilegiados reciben el nombre de plenitudes, capturas del momento en el que el vino alcanza sus notas más altas e intensas. P2 representa la segunda plenitud de Dom Pérignon, el resultado de 16 años de elaboración. El momento en el que la energía se encuentra en su apogeo. La singularidad oscura, mineral, yodada y especiada de Dom Pérignon resuena más alto y más claro que nunca.Descubra el Dom Pérignon definitivo.

PLENITUDE DEUXIEME
P2 2000

Un año marcado por la alternancia de periodos fríos y lluviosos, y periodos cálidos y borrascosos. El verano fue imprevisible y desapacible. El clima mejoró milagrosamente durante los últimos días de agosto, y este periodo favorable duró hasta el fin de la vendimia.

Si bien Dom Pérignon Vintage 2000, presentado por primera vez en 2008, reveló una combinación de frescor y madurez, efervescencia y armonía, en la actualidad proyecta una nueva expresión. 
Esta segunda plenitud, P2 2000, se enriquece con una nueva energía, intensidad, vitalidad y profundidad. 

EN NARIZ​

El buqué es maduro, tónico y generoso. El carácter cálido de la siega y del brioche se mezcla con la bergamota y los frutos de semilla grande cobrizos. El conjunto respira con acentos grises ahumados.​

EN BOCA​

Vibrante, el ataque se afirma directamente, como un preludio a una riqueza más táctil que carnosa que se expande progresivamente. La contención de su viscosidad definida se acopla a los contornos del vino. Su duración es exquisitamente amarga y savia, allí donde se mezclan el regaliz y la malta tostada.​

MARIDAJE​

La coherencia es la característica clave de P2 2000. Para revelarla y lograr que el vino reaccione a través del maridaje, la provocación es el camino, con un intenso caldo de res o ravioles de buccino con perejil. Es interesante provocarlo con pequeños toques a lo largo de una comida completa: alcachofas fritas, róbalo, ensalada de melocotón y alga kombu, patatas a la parrilla, espuma de leche y caviar. Plato por plato, componemos un menú puntillista en torno a las sensaciones de Dom Pérignon P2 2000.​

 

La energía de la segunda plenitud no hace más que intensificar las características más destacadas de este champagne. Dom Pérignon P2 2000 es un audaz paso adelante, hacia una coherencia evidente y a la vez evasiva.
RICHARD GEOFFROY
CHEF DE CAVE DE DOM PÉRIGNON