ESPÍRITU

INSPIRAR AL MUNDO A ELEVARSE

Dom Pérignon se fundamenta en un compromiso absoluto e inquebrantable: que cada añada transmita el testimonio de un solo año.


Con cada añada, Dom Pérignon reitera su infatigable búsqueda de un ideal estético profundo: crear y transmitir armonía a partir de una naturaleza cambiante.


Dom Pérignon no se permite ninguna renuncia a su ideal creativo. De hecho, prefiere optar por el silencio y no presentar una añada si un año no está a la altura de este ideal.

EL MITO FUNDADOR



En 1668, el joven monje benedictino Dom Pierre Pérignon fue designado procurador de la abadía de Hautvillers, en pleno corazón de la región Champagne.


Desde que triunfó en su empeño para transmutar el vino en champán, Dom Pierre Pérignon encarna el acto de creación original y místico del champagne.


La ambición y el legado creativo de Dom Pierre Pérignon han servido a la Maison de inspiración desde su fundación hasta nuestros días.

VINCENT CHAPERON,
EL CHEF DE CAVE



Vincent Chaperon se convirtió en chef de cave de Dom Pérignon en 2019, tras trece años de aprendizaje como discípulo de Richard Geoffroy, el anterior Chef de Cave de Dom Pérignon.


Vincent considera la visión de Dom Pérignon —la armonía como fuente de emoción— como una verdadera razón de ser. Una visión que da sentido a su ambición creativa y lo guía para cumplir su cometido: reinventar el champagne cada año con el propósito de sorprender y deleitar, buscando el equilibrio perfecto entre las condiciones particulares del año y el carácter único de Dom Pérignon.


Inspirándose en los orígenes de la Maison, Vincent Chaperon perpetúa el ideal estético de Dom Pérignon y cultiva su legado creativo aportando su experiencia y sensibilidad.

"Debemos conocer intimamente nuestros viñedos y nuestros vinos, mimarlos y apreciarlos para crear ensamblajes en las que reine la armonía."