Plénitude 2 2000

Plénitude 2

2000

Dom Pérignon elevated to its second life

Plénitude 2 es la segunda vida de una añada Dom Pérignon.
Durante una transformación lenta y controlada de más de quince años, su longevidad se ve prolongada, elevada. De esta manera, el champagne incrementa su energía para alcanzar un paroxismo de vitalidad. Dom Pérignon, más esencial y radiante que nunca, se despliega en todas las dimensiones para conseguir ser más amplio, más largo, más profundo, más intenso.

PLENITUDE DEUXIEME
P2 2000

Un año marcado por la alternancia de periodos fríos y lluviosos, y periodos cálidos y borrascosos. El verano fue imprevisible y desapacible. El clima mejoró milagrosamente durante los últimos días de agosto, y este periodo favorable duró hasta el fin de la vendimia.

Si bien Dom Pérignon Vintage 2000, presentado por primera vez en 2008, reveló una combinación de frescor y madurez, efervescencia y armonía, en la actualidad proyecta una nueva expresión. 
Esta segunda plenitud, P2 2000, se enriquece con una nueva energía, intensidad, vitalidad y profundidad. 

EN NARIZ​

El buqué es maduro, tónico y generoso. El carácter cálido de la siega y del brioche se mezcla con la bergamota y los frutos de semilla grande cobrizos. El conjunto respira con acentos grises ahumados.​

EN BOCA​

Vibrante, el ataque se afirma directamente, como un preludio a una riqueza más táctil que carnosa que se expande progresivamente. La contención de su viscosidad definida se acopla a los contornos del vino. Su duración es exquisitamente amarga y savia, allí donde se mezclan el regaliz y la malta tostada.​

MARIDAJE​

La coherencia es la característica clave de P2 2000. Para revelarla y lograr que el vino reaccione a través del maridaje, la provocación es el camino, con un intenso caldo de res o ravioles de buccino con perejil. Es interesante provocarlo con pequeños toques a lo largo de una comida completa: alcachofas fritas, róbalo, ensalada de melocotón y alga kombu, patatas a la parrilla, espuma de leche y caviar. Plato por plato, componemos un menú puntillista en torno a las sensaciones de Dom Pérignon P2 2000.​

 

La energía de la segunda plenitud no hace más que intensificar las características más destacadas de este champagne. Dom Pérignon P2 2000 es un audaz paso adelante, hacia una coherencia evidente y a la vez evasiva.
RICHARD GEOFFROY
ANTIGUO CHEF DE CAVE DE DOM PÉRIGNON